Seguros que probablemente no necesitas

El sector asegurador ha evolucionado para ofrecer coberturas sobre casi cualquier riesgo imaginable, desde la rotura de la pantalla de un celular hasta la cancelación de un evento social. Sin embargo, muchos de estos productos están diseñados para generar altas comisiones a los vendedores y ofrecen un valor real muy bajo para el consumidor promedio en 2026. Identificar qué pólizas son redundantes o innecesarias permite liberar flujo de caja mensual que podría destinarse al ahorro o al pago de deudas.

En América Latina, es común que las instituciones financieras incluyan seguros hormiga en tarjetas de crédito y préstamos que el usuario paga sin notar. Evaluar estos gastos no significa quedar desprotegido, sino concentrar los recursos en los riesgos que realmente podrían desestabilizar tu economía familiar, como una enfermedad grave o la pérdida total de un patrimonio.

Por qué importa este gasto

Los seguros innecesarios o redundantes pueden representar entre el 1% y el 3% del ingreso anual de una familia si se suman todas las pequeñas cuotas mensuales. La mayoría de las personas aceptan estos cargos por presión en el punto de venta o por no revisar detalladamente sus estados de cuenta bancarios. En términos reales, eliminar estas pólizas puede ahorrarle a una persona entre 150 y 400 dólares anuales en países con economías dolarizadas o su equivalente en moneda local en mercados como México, Colombia o Chile. Este monto, invertido a largo plazo, tiene un impacto significativo en la construcción de un fondo de emergencia.

Cómo reducir o gestionar este gasto

Errores comunes

Cuánto deberías gastar

Un presupuesto saludable para seguros debe priorizar lo catastrófico sobre lo cotidiano. Se recomienda destinar entre el 5% y el 8% del ingreso mensual total a seguros esenciales: Salud, Vida (si tienes dependientes) y Auto (responsabilidad civil y daños). En países con alta inflación, como Argentina, es vital que este gasto no se dispare por ajustes automáticos de primas en coberturas no esenciales. Si tus seguros hormiga (celular, bolso protegido, fraude menor) superan el 1% de tus gastos mensuales, estás sobreasegurado en áreas de bajo impacto.

Preguntas frecuentes

¿Es necesario el seguro de protección de compras?
Generalmente no es necesario contratarlo aparte, ya que la mayoría de las tarjetas de crédito Visa, Mastercard o Amex de categorías superiores ya lo incluyen de forma gratuita para artículos comprados con el plástico.

¿Debo cancelar el seguro de mi tarjeta de crédito si el banco me lo exige?
En muchos países de Latinoamérica, el seguro de desgravamen es obligatorio para créditos, pero el seguro de robo o fraude suele ser opcional. Revisa la normativa local; si es opcional, puedes cancelarlo si eres cuidadoso con tus claves y revisas tus movimientos con frecuencia.

¿Vale la pena el seguro de hospitalización diaria?
Casi nunca. Estos seguros pagan una suma fija por día de internación que suele ser insuficiente frente a los costos reales de una clínica privada. Es mucho más efectivo invertir ese dinero en un seguro de gastos médicos mayores con buena cobertura.

Resumen y recomendación

La gestión eficiente de seguros consiste en transferir los riesgos que no puedes pagar de tu bolsillo y asumir aquellos que sí puedes cubrir. La recomendación inmediata es revisar tus estados de cuenta, identificar cobros menores a 15 dólares bajo conceptos de ‘asistencia’ o ‘protección’ y cancelarlos si no cubren un riesgo vital. Enfoca ese ahorro en mejorar la cobertura de tu seguro de salud o en aumentar tu fondo de emergencia.